El día Sábado 8 de marzo de 2014, con toda mi promoción nos tocó nuestra primera experiencia sobre Cuidad de Dios.
Bueno, no tengo mucho que decir de las primeras actividades, ya que por motivos de estudio no estuve presente hasta medio día.
Cuando pude formar un grupo, estudiantes mayores y ex-alumnos nos contaban un poco acerca de sus propias experiencias de Ciudad de Dios. El líder de mi grupo nos contaba lo bonito que podía ser encariñarse con el pequeño niño que te asignen, pero no es tarea fácil, tienes que ponerle empeño y dedicación para lograr todas las "experiencias" requeridas para esta misión. Y podría decir misión, porque es una aventura que cumplir, que tiene objetivos y una recompensa no material sino el sentimiento de haber ayudado a quién más lo necesitaba, dejaste una huella en esa persona para su bien y para el futuro.
Luego nos tocó hablar un poco más concreto sobre Ciudad de Dios, nos explicaron todas nuestras metas. También nos asignaron ya nuestros proyectos. Mi salón obtuvo "liderazgo cristiano" pensé que así sería más fácil, pero no lo es. Hay que investigar, preparar actividades, juntarnos y organizarlo todo.
Después nos dieron nuestros propios polos de CdD. Me gusta pero sinceramente hubiera preferido uno más pequeño, me queda DEMASIADO enorme y a veces me incomoda. Hicimos una actividad que requería trabajo en grupo. Hicimos prácticas antes de que sea nuestro turno pero no logramos hacerlas bien, después fue peor, cuando nos tocó la pelota no llegó creo que ni a la mitad. No los puedo culpar, son parte del equipo. También con todos hicimos la actividad, nosotros contra los coordinadores. Lamentablemente tampoco ganamos, pero hay que saber aceptar la derrota y de nuestros errores aprender.
Al final de esta jornada pensé en lo mucho que nos falta para ser un buen equipo. Es algo que debemos ir mejorando poco a poco antes que nos toquen nuestras actividades en el colegio asignado.