Sábado 13 de setiembre… Al inicio me alarmé porque al llegar
al cole no había nadie, pensé que nos habían dejado (estaba con Valeria) pero
ni siquiera era la hora de salida; estábamos antes de tiempo. Pronto empezó a
llegar más gente y nos aliviamos.
Llegamos y tuvimos algo de tiempo para prepararnos mientras
los demás hacían clase, yo sentía que sería un día difícil; muchas personas de
mi grupo no estaban, apenas estaba yo y otros dos compañeros míos y con un
grupo esta vez más grande de niños se nos haría más difícil. Estábamos
planeando juntar los salones de primero y segundo porque pensábamos que serían
pocos pero al notar la gran cantidad de alumnos de tercero y cuarto tuvimos que
descartar esa idea, lo mejor que pudimos hacer fue que dos compañeros del otro
grado (con menos gente) venga a ayudarnos a nosotros que éramos solo tres.
La clase que nos tocó fue bastante molesta, ese día se
habían sentado los chicos más ruidosos todos en una mesa y no dejaban de silbar,
hacer ruido, distraerse y distraer al resto. Yo ya no sabía qué hacer, sentía
que ya quería golpearlos… Pero me dije a mí misma que eso jamás haría, así que
lo que pudimos hacer fue cambiar a algunos de sitio. Fue bastante difícil
captar su atención mientras se explicaba la clase y a la vez los calmábamos;
avanzamos mucho menos de lo que planeamos pero no había alternativa, teníamos
que asegurarnos de que lo poco que habíamos dictado lo hayan entendido bien y
que sepan aplicarlo.
En esta experiencia creo que se me hizo muy difícil pero
logré “Busca la verdad y actúa con coherencia” porque me calmé un poco ante la
situación difícil antes que gritarles de mala manera; también cabe resaltar que
“Trabaja en comunidad” fue nuestro fuerte ese día, si no fuera por los que nos
ayudaron a dar clase creo que nos habría salido todo mal; algo que no solo yo
logré sino que también mis compañeros de grupo fue “Se compromete y esfuerza”
ya que nosotros sabíamos que íbamos a ser pocos pero igual nos comprometimos a dar
nuestra clase pase lo que pase, pese a las dificultades salimos adelante con
ayuda de otros compañeros y trabajando juntos, al final “Siente con la iglesia
y el mundo” porque pudimos tener momento de oración con los niños dentro del
salón y una vez fuera, con la ayuda del profesor Jesús Chávez logramos tener
todos ese momento con Dios.
A pesar de que fue un día difícil creo que tanto yo como mis
demás compañeros, aunque no logramos completar nuestra sesión de clases, hemos
dado lo mejor de nosotros; siendo tan pocos pero no nos dimos por vencidos por
nosotros y por los niños que nos esperan; supongo que no era culpa de las chicas
tener retiro pero creo que si hubieran estado ahí las cosas habrían salido
mejor. Qué se va a hacer, las cosas están hechas y de la mejor manera que
pudimos hacerlas.



