sábado, 20 de septiembre de 2014

Sexta visita a Llanavilla

Sábado 13 de setiembre… Al inicio me alarmé porque al llegar al cole no había nadie, pensé que nos habían dejado (estaba con Valeria) pero ni siquiera era la hora de salida; estábamos antes de tiempo. Pronto empezó a llegar más gente y nos aliviamos.

Llegamos y tuvimos algo de tiempo para prepararnos mientras los demás hacían clase, yo sentía que sería un día difícil; muchas personas de mi grupo no estaban, apenas estaba yo y otros dos compañeros míos y con un grupo esta vez más grande de niños se nos haría más difícil. Estábamos planeando juntar los salones de primero y segundo porque pensábamos que serían pocos pero al notar la gran cantidad de alumnos de tercero y cuarto tuvimos que descartar esa idea, lo mejor que pudimos hacer fue que dos compañeros del otro grado (con menos gente) venga a ayudarnos a nosotros que éramos solo tres.

La clase que nos tocó fue bastante molesta, ese día se habían sentado los chicos más ruidosos todos en una mesa y no dejaban de silbar, hacer ruido, distraerse y distraer al resto. Yo ya no sabía qué hacer, sentía que ya quería golpearlos… Pero me dije a mí misma que eso jamás haría, así que lo que pudimos hacer fue cambiar a algunos de sitio. Fue bastante difícil captar su atención mientras se explicaba la clase y a la vez los calmábamos; avanzamos mucho menos de lo que planeamos pero no había alternativa, teníamos que asegurarnos de que lo poco que habíamos dictado lo hayan entendido bien y que sepan aplicarlo.

En esta experiencia creo que se me hizo muy difícil pero logré “Busca la verdad y actúa con coherencia” porque me calmé un poco ante la situación difícil antes que gritarles de mala manera; también cabe resaltar que “Trabaja en comunidad” fue nuestro fuerte ese día, si no fuera por los que nos ayudaron a dar clase creo que nos habría salido todo mal; algo que no solo yo logré sino que también mis compañeros de grupo fue “Se compromete y esfuerza” ya que nosotros sabíamos que íbamos a ser pocos pero igual nos comprometimos a dar nuestra clase pase lo que pase, pese a las dificultades salimos adelante con ayuda de otros compañeros y trabajando juntos, al final “Siente con la iglesia y el mundo” porque pudimos tener momento de oración con los niños dentro del salón y una vez fuera, con la ayuda del profesor Jesús Chávez logramos tener todos ese momento con Dios.


A pesar de que fue un día difícil creo que tanto yo como mis demás compañeros, aunque no logramos completar nuestra sesión de clases, hemos dado lo mejor de nosotros; siendo tan pocos pero no nos dimos por vencidos por nosotros y por los niños que nos esperan; supongo que no era culpa de las chicas tener retiro pero creo que si hubieran estado ahí las cosas habrían salido mejor. Qué se va a hacer, las cosas están hechas y de la mejor manera que pudimos hacerlas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario