El sábado 12 de abril fue nuestra primera visita al Colegio
de Llanavilla. De camino no me sentía nerviosa pero cuando llegamos ahí me sentí
ya un poco presionada y para mi suerte tuvimos como una hora antes de dar
nuestra primera introducción.
Como era el primer día pensábamos en hacer dinámicas para
que nos conozcan y nosotros a ellos, así que intentamos las dinámicas de Grupos
Juveniles y de la propia de Mi Mate.
Al inicio fue muy difícil captar su atención y que nos
hicieran caso, de ahí vino nuestra desesperación y frustración. Los niños eran
muy inquietos y decidimos hacer las actividades afuera, pero también nos dio
problemas; afuera no se escuchaba todo solo por un lado y el resto de niños no
nos escuchaban y se ponían a jugar. Yo personalmente no sé cómo tratar con
niños así que intentaba hablarles de lo que hacíamos y que atendieran a la
actividad. Entre todos eran muy diferentes, los chicos eran muy movidos
mientras que las chicas se quedaban de lado a muchas veces calladas. Eso nos
dificultó a que se presentaran correctamente frente a todos, tuvimos que calmar
a los chicos y quitarles la timidez a las chicas. Lo bueno es que la mayoría se
podía aprender nuestros nombres y algunos con nuestros mismos gustos y eso
facilitó la tarea de acercarnos más a ellos.
Lo malo fue que por tomar demasiado tiempo en callarlos no
tuvimos tiempo de terminar las dinámicas preparadas, así que algo molestos nos
retiramos. La primera experiencia siempre es dura y lo superaremos con más orden
y organización.
Algo que quisiera lograr es quitarle la timidez a una chica,
que al parecer solo habla con su grupito de amigas, me gustaría que participe
más en nuestras actividades.
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